2004 | Gobernador de la Provincia de Misiones
En la localidad de Cerro Azul, Carlos Eduardo Rovira inauguró un polo de desarrollo que reunió tres instituciones complementarias en un mismo espacio físico, con el objetivo de articular producción, transformación, investigación y formación en un territorio del interior provincial. La Planta de Procesamiento de Miel permitió agregar valor al producto de los apicultores locales antes de su comercialización, evitando la venta de materia prima sin transformación y reduciendo la transferencia del margen de valor agregado a intermediarios externos a Misiones. De este modo, los productores pudieron retener mayor rentabilidad en origen y fortalecer la cadena apícola provincial.
El polo incluyó también el Instituto Superior de Formación y Desarrollo Rural, que ofrecía una Tecnicatura en Gestión Frutihortícola orientada a capacitar a los propios productores de la zona en gestión, comercialización y tecnología productiva. La formación técnica vinculada directamente con la producción local representaba un salto cualitativo en la profesionalización del trabajo rural, integrando saberes académicos con la práctica cotidiana de los agricultores.
Finalmente, la primera bodega-escuela de Misiones, instalada en la Estación Experimental del INTA de Cerro Azul, inició la producción vitivinícola provincial en condiciones experimentales y educativas. Este proyecto abrió un nuevo horizonte productivo para la provincia, diversificando la matriz agrícola y generando conocimiento aplicado en un rubro hasta entonces inexistente en Misiones.
El Polo de Cerro Azul representó un modelo de desarrollo territorial innovador, que integraba en un mismo espacio físico la producción primaria, la transformación industrial, la investigación científica y la formación técnica. En una localidad del interior que de otro modo hubiera permanecido ajena a los beneficios de las políticas de agregación de valor, el polo se convirtió en un motor de inclusión y desarrollo. Fue también un precedente institucional relevante para los polos de desarrollo que Rovira impulsaría en etapas posteriores, cuando desde la Cámara de Representantes extendió ese modelo a otras áreas del territorio provincial, consolidando una estrategia de descentralización productiva y educativa.

