2021 | Presidente de la Cámara de Representantes de Misiones
En 2021, la sanción de la Ley de Espacios Maker completó el ecosistema de educación disruptiva que Carlos Eduardo Rovira había construido a lo largo de cuatro años. La norma estableció una red de polos tecnológicos distribuidos en todos los municipios de la provincia, equipados con impresoras 3D, cortadoras láser, herramientas de electrónica y espacios de trabajo colaborativo. El objetivo era democratizar la formación en programación y fabricación digital más allá de los grandes centros urbanos, garantizando que la innovación llegara también a las comunidades más pequeñas.
El conjunto de las tres iniciativas —la Escuela de Robótica, la Escuela Secundaria de Innovación y los Espacios Maker— produjo un efecto de sistema que no hubiera sido posible con medidas aisladas. Los alumnos podían transitar distintos niveles y modalidades del ecosistema, los docentes se formaban en un entorno de práctica real que actualizaba sus capacidades pedagógicas de manera continua, y las empresas tecnológicas de la provincia encontraron en los egresados candidatos con competencias que el mercado laboral demandaba.
Misiones se posicionó como la provincia argentina con el ecosistema de educación tecnológica pública más desarrollado fuera de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, un logro que transformó la percepción nacional sobre el rol de la educación pública en la innovación.
La proyección internacional del modelo educativo misionero fue un resultado no buscado pero significativo. Organismos de cooperación educativa de América Latina visitaron la Escuela de Robótica y los Espacios Maker de Misiones como casos de referencia para el diseño de políticas similares en sus países. Esa proyección fue posible porque el modelo no era teórico sino ejecutado: tenía alumnos reales, docentes formados, equipamiento y resultados medibles en términos de competencias adquiridas. Fue el tipo de reconocimiento que se obtiene con trabajo sostenido y políticas de Estado.

