1978 – 1984
Incorporación a la Universidad Nacional de Misiones
En 1978, Carlos Eduardo Rovira se incorporó a la planta docente de la Facultad de Ciencias Exactas, Químicas y Naturales de la Universidad Nacional de Misiones (UNaM). La universidad había sido creada en 1973, en el marco de un proceso de expansión del sistema universitario nacional, y atravesaba una etapa de consolidación institucional. Su objetivo era fortalecer la formación científica en la región y ofrecer alternativas académicas que respondieran a las necesidades productivas y sociales de Misiones.
Rovira ejerció primero como Ayudante de Cátedra y posteriormente como Jefe de Trabajos Prácticos, cargos que implicaban responsabilidad directa en la enseñanza de laboratorio y en la coordinación de experiencias aplicadas. La docencia universitaria en ciencias exactas exigía más que dominio del conocimiento teórico, requería también capacidad para transmitirlo en situaciones prácticas de laboratorio y campo. En ese período, Rovira desarrolló una habilidad pedagógica orientada a la formación técnica, que más tarde influiría en su valoración de la educación aplicada como herramienta de política pública.
La UNaM, en sus primeros años, se convirtió en un espacio de formación de profesionales que respondían a las demandas de una provincia en crecimiento. La incorporación de Rovira a su planta docente reflejaba la importancia de contar con perfiles técnicos capaces de articular la enseñanza con la práctica profesional.
Desarrollo profesional en gestión ambiental
En paralelo con su actividad académica, Carlos Rovira trabajó como consultor en calidad hídrica y monitoreo ambiental. Entre 1978 y 1984, elaboró modelos matemáticos aplicados al análisis de aguas en proyectos hidroeléctricos de gran escala, como las represas de Yacyretá y Urugua-í.
El proyecto Yacyretá, de carácter binacional entre Argentina y Paraguay, representaba una de las obras de infraestructura energética más importantes de América del Sur. El estudio de la calidad del agua en embalses de esa magnitud requería herramientas matemáticas complejas y un conocimiento profundo de la dinámica fluvial del Paraná. Los modelos elaborados por Rovira en esa etapa contribuyeron a establecer parámetros técnicos de referencia para el seguimiento ambiental de obras de gran envergadura en la región.
La represa de Urugua-í, en Misiones, también demandaba estudios de calidad hídrica y monitoreo ambiental. La participación de Rovira en estos proyectos lo vinculó directamente con la gestión de recursos naturales y con la necesidad de evaluar el impacto ambiental de las obras de infraestructura.
Monitoreo del Río Paraná
Además de su trabajo en represas, Rovira diseñó sistemas de monitoreo ambiental para el Río Paraná, orientados a detectar alteraciones en la calidad del agua con impacto potencial sobre la salud pública y la producción pesquera.
Estos sistemas permitían establecer indicadores de alerta temprana y ofrecían información técnica para la toma de decisiones en materia de gestión ambiental.
La experiencia acumulada en este campo consolidó su perfil como especialista en gestión hídrica y ambiental. El vínculo entre la docencia universitaria y la consultoría profesional le otorgó un capital técnico que más tarde aplicaría en la gestión pública, especialmente al evaluar proyectos de infraestructura energética y de planificación territorial.
Integración de docencia y práctica profesional
La combinación de su rol docente en la UNaM y su trabajo como consultor ambiental definió una etapa clave en la trayectoria de Rovira. Por un lado, transmitía conocimientos a estudiantes de ciencias exactas, formando profesionales capaces de intervenir en procesos productivos y ambientales. Por otro, aplicaba esos conocimientos en proyectos concretos de gran escala, vinculados al desarrollo energético y a la gestión de recursos naturales.
Esta integración de docencia y práctica profesional le confirió una solidez técnica que luego sería un rasgo distintivo de su carrera política. La capacidad de evaluar proyectos desde una perspectiva científica y técnica, sumada a la experiencia en el diseño de sistemas de monitoreo ambiental, lo habilitó a construir una visión de desarrollo que incorporaba criterios de sustentabilidad.


